Roberto Ardón: “Hay un debate no abierto sobre el rol de las élites académicas y sociales del país”

Esta semana en VIP, publicamos el extracto de la entrevista realizada a Roberto Ardón, Director Ejecutivo de CACIF, por los periodistas Luis Felipe Valenzuela y Beatriz Colmenares en su programa A Primera Hora de Emisoras Unidas. La entrevista, estuvo centrada en el rol que desempeñan las élites en Guatemala, y por tanto, resulta interesante la perspectiva con la que el entrevistado responde a las diversas cuestiones sobre el tema.  

LFV: ¿Qué papel han jugado las élites en Guatemala?

RA: Desafortunadamente en nuestro país el concepto de élites se ha asociado con un término peyorativo, decir élite es decir un grupo endogámico, a gente que sólo ve por sus intereses o sólo por el derecho de su nariz, y yo creo que eso no es así. Creo que es un error conceptualizar el concepto de élite y secuestrarlo para dejarlo solamente en un grupo muy reducido, ya sea éste de carácter económico o político. Yo quisiera ir un poco más al término. Quisiera citar un texto que cayó a mis manos no hace mucho, que decía que en una sociedad una de cada diez personas le sugiere a las otras nueve de alguna manera como votar, como hacer su patrones de consumo y donde educar a sus hijos, y a mí me parece que salvando las distancias esas son élites descubiertas a la sociedad, la gente que tiene la capacidad de influir sobre sus vecinos y con la gente que interactúa con ellos.

LFV: ¿Podrían llamárseles élites cautivas?

RA: Pues yo no me atrevería a utilizar tampoco ese término, yo les llamaría élites no descubiertas o élites no evidentes. Creo que el reto que tenemos como sociedad es hacerlas surgir y potenciarlas.

LFV: ¿Entonces está usted hablando de liderazgo?

RA: No necesariamente liderazgo, porque el liderazgo se expresa de muchas maneras. Yo me refiero a la capacidad de influencia que poseen determinadas personas por las características, y poder mover a una sociedad, o a una comunidad.

BC: Élites emergentes. ¿Qué le parece ese concepto?

RA: A partir de la firma de los acuerdos de paz en el país ha habido un proceso de transformación social y cultural de gran calado que creo que los guatemaltecos todavía no hemos terminado de dimensionar, pongo este ejemplo que está situado en un momento muy particular de la historia, porque lo que hoy estamos viendo y asistiendo es al surgimiento de una élite intelectual indígena que está ganando espacios, que está haciendo cada vez más opinión, que está construyendo una visión y que no necesariamente está asociada a términos de carácter económicos. Trasciende absolutamente ese punto.

LFV: ¿Sería más asociada a temas políticos?

RA: A temas políticos y sociales, vemos ahí que tenemos una generación de gente intelectual indígena que se está abriendo espacios muy importantes en el país. Ahí tenemos un ejemplo, si queremos usar la palabra emergente, de un fenómeno que tiene claramente situados los acuerdos de paz y tenemos un surgimiento que hoy estamos asistiendo desde las propias columnas de prensa.

LFV: Un oyente de Emisoras Unidas pregunta: ¿Cómo comparan las cuotas de poder en Guatemala desde hace 30 años y en la actualidad? ¿Cuánto puede achacárseles a las élites de poder de este país?

RA: Yo sí creo que hay una responsabilidad importante de las élites en el destino de las sociedades, lo que a mí me parece es que hay sobresimplificación en esa responsabilidad muy particular, que en el caso de Guatemala, muy difícil es tirar la primera piedra, porque hay un debate no abierto sobre el rol de las élites académicas y sociales del país. Que muchas veces se ocultan o soslayan por el hecho de que se quiera poner, en el caso de las élites económicas, la responsabilidad de la situación del país. Creo que si la reflexión se hace, hay que hacerla de manera integral, eso es un punto importante.

LFV: Algunos detractores dicen: “Esa paz la firmaron ellos yo no soy parte de esa firma”, ¿Qué opina de eso?

RA: Hay una pregunta aun no contestada acá: ¿Cuál es el rol de las elites? ¿Y qué es lo que deben propiciar si es que algo han propiciado en el país? Yo quisiera primero mencionar ejemplos de acuerdos implementados que ha habido en nuestro país, porque muchas veces tendemos a decir que las cosas no se hacen pero hay otras que sí. Y quiero mencionar dos ejemplos: uno, en este país hay un acuerdo, y hubo un acuerdo, y esto se sostiene: el vivir en democracia y el vivir en paz, y se expresaron en dos instrumentos muy importantes suscritos por las élites de la época: la Constitución Política de la República y los Acuerdos de Paz. Que habrá unos que disientan, seguro que sí, pero hay un acuerdo general de élites en torno a estos dos grandes episodios.

Quiero traerme un elemento más reciente: el tema de la educación y el tema de la desnutrición, que me parece que son dos de los grandes nuevos acuerdos que se están consignando mientras hablamos, y en ese sentido quisiera recordar la importancia que el Sector Empresarial está desempeñando en el esfuerzo que se está haciendo en temas de educación y erradicación de la desnutrición. Algo muy importante es que se está promoviendo Mejoremos Guate, que en parte explica la necesidad de reunirse con el sector público para tratar de que sea mucha más efectiva la administración pública y sus desafíos y demos continuidad a esta iniciativa.

Ciertamente, es importante voltear a ver los esfuerzos que se están haciendo, no sólo desde el sector privado, sino de otros sectores importantes que están haciendo por la erradicación de la desnutrición y la educación.

LFV: Usted ha mencionado dos grandes acuerdos: Vivir en democracia (1985); vivir en paz (1996), y en el camino ha habido otros acuerdos que no cuajaron, como el pacto fiscal por ejemplo. Hace falta un gran acuerdo que pudiera ser histórico, que fuera tan importante como lo fue vivir en democracia o decir vivir en paz. ¿Qué opina de eso?

RA: Se mencionaba aquí el ejemplo del pacto fiscal y yo creo que eso es algo muy interesante de un esfuerzo que se hizo, yo diría que solamente fallido en parte, no hay que lanzar esto tan pronto al basurero. Ahí hubo un esfuerzo muy importante de diferentes expresiones sociales. A nosotros nos tocó asistir a todo el despliegue del pacto fiscal y creo que ahí está sentada la base de un marco fiscal sano y sostenible. Quedaron sentados no solamente principios, sino que estos principios se tradujeron en respuestas concretas y específicas en esa época. Eso ya pasó, pero creo que hay un elemento que si quisiera mencionar: difícil es hablar de un pacto fiscal cuando las élites no se han puesto de acuerdo en el modelo de desarrollo económico de un país. Sin ese acuerdo general de cuál es la dirección que la sociedad debe tomar en estos temas, la discusión fiscal se vuelve un tema entre quien piensa que algo es un privilegio o un incentivo, que no son sólo palabras vacías. Si no se presenta a la discusión un modelo de desarrollo, entonces seguramente que no se van a encontrar puntos de coincidencia en el tema de financiación, creo que hay debates que están abiertos.

LFV: Empezamos con conclusiones…

RA: Primero, quisiera decir que una de las responsabilidades importantes de las élites, no sólo en Guatemala sino en cualquier sociedad, y que creo que eso en parte sí que estamos todavía muy pendientes, es el tema de la generación de ideas. Lo que no podemos permitir es quedarnos con una tortícolis permanente volteando a ver hacia el pasado, tratando de redescubrir fórmulas muy antiguas porque creo que lo que vamos a hacer es ponernos un enorme yunque sobre la nuca. Creo que las élites tienen la responsabilidad de ser muy creativas en la generación de ideas y de provocar el necesario debate.

Segundo, creo que hay también una responsabilidad en la construcción de puentes, de nada sirve que en una atalaya se reúna un grupo de sabios o que pensadores terminen hablándose a sí mismos. Por la historia reciente del país, seguro que hemos pasado dificultados de prejuicio y falta de comunicación, pero lo más importantes es la construcción de puentes entre las elites que hemos hablado aquí, y que no son sólo las económicas y que todas llevan sobre sus espaldas también el desarrollo y crecimiento del país.

Y creo que al final hay algo que debemos empezar a trabajar muy puntualmente y es el rescate de lo público. Ningún esfuerzo se puede hacer en el país que sea sostenible, si realmente no se tiene el compromiso del rescate de lo público. Y eso significa, como ya se está haciendo desde el sector privado, el esfuerzo por formar gerencia pública, por ejemplo la escuela de gobernanza, para que devolvamos la capacidad de servir de mejor manera a nuestro país desde el espacio en que se participe y desde el sector de donde se provenga. Desde ahí hay una tarea muy puntual que tenemos los guatemaltecos y muy particularmente aquellos que se desenvuelven en los ambientes de las élites.

CACIF