Confianza

Por José Santiago Molina

Publicado 26/11/2018

Mi primera gran conclusión del XII Encuentro Empresarial Iberoamericano, evento organizado por el Cacif y el Ceib, el 14 y 15 de noviembre, en Santo Domingo del Cerro, Antigua Guatemala, en el marco de la XXVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y Jefes de Gobierno sobre prosperidad, inclusión y sostenibilidad, es que para desarrollar el país se necesita generar CONFIANZA. No es posible que un país crezca sostenidamente si no hay confianza en sus instituciones y en sus autoridades. Para que haya más inversión, tanto de guatemaltecos como de capital extranjero, es necesaria esa confianza que las instituciones deben brindar. Si no hay seguridad jurídica y seguridad ciudadana, se vuelve muy difícil no solo la toma de decisión de la inversión, sino la sostenibilidad de la inversión. Si a las empresas no les va bien, no importa el tamaño que sea –micro, pequeña, mediana o grande—, al país no le va bien. Y para que al ciudadano y al país nos vaya bien, necesitamos crecer entre 5% y 6% sostenidamente por 20 años. Ya hemos crecido entre 4% y 5% de los años 2013 a 2015, y en algunos años de las décadas de los noventas y los dos mil.

Mi segunda gran conclusión es que en Guatemala hay mucha oportunidad para inversión. Hay en la agroindustria, porque es un país tropical con suelos apropiados para que varios cultivos sean productivos, puedan industrializarse y/o exportarse a mercados de alto consumo. Está probado. Hay en negocios de servicios, como los call centers, donde se da un primer empleo a recién graduados universitarios y un buen volumen de empleo. Hay en la industria textil de exportación, que ha crecido de manera importante últimamente. Es competitiva en el mundo. Hay más espacio para seguirlo haciendo, porque hay mercado que compre esos productos. Por la cultura, la historia y las bellezas del país, hay oportunidad para inversión en turismo, y de manera sostenida, como los casos de éxito en el Caribe y Costa Rica, como ejemplos. Hay oportunidad en generación de energía, en banca, en industria, etc. Todo es que nos respetemos y que las reglas del juego sean las que priven.

Me agradó escuchar a la vicepresidente de Colombia decir que en el gobierno que preside Iván Duque el eje principal es desarrollo y que están haciendo todo lo necesario para tener la legislación y las instituciones funcionando en la línea de las oportunidades. Dio ejemplos concretos. Fue interesante escuchar el presidente de Panamá resaltar los beneficios en servicios con el Canal y el aeropuerto internacional de Tocumen, el primero ya ampliado y el segundo ampliándose permanentemente, aprovechando el beneficio de la ubicación geográfica del país. Clave fue escuchar al rey de España hablar por los empresarios españoles, que asistieron muchos, en la ruta de la inversión en Iberoamérica. Todos los jefes de Gobierno y empresarios que escuché aportaron ideas y compartieron logros.

Si el obstáculo es la corrupción, debemos exigirle a la Contraloría General de Cuentas, que es el órgano institucional de control para el uso adecuado del dinero público. Si el obstáculo es un ineficiente sistema de justicia, debemos velar por que el Organismo Legislativo haga los cambios en ley ordinaria, para que el sistema de justicia opere mejor. La CSJ debe cuidar que los jueces funcionen con probidad y con agilidad. Si el problema es politización de la justicia o judicialización de la política, debemos apoyar la Constitución y a las instituciones para terminar con eso. Si el problema es conflictividad generada por intereses ideológicos, denunciemos y legislemos para fiscalizar esos fondos con los que operan. Si el problema es transparencia en el actuar del Ejecutivo y el Legislativo, involucrémonos. Hay soluciones.

CACIF