Resumen de la primera vuelta: mismas dinámicas, diferentes resultado

Por Mario Yon

Publicado 23/06/2019

En muchos sentidos la primera vuelta electoral del pasado domingo ha sido un proceso con todo lo que estamos acostumbrados, pero casi siempre con vueltas inesperadas.

En la elección presidencial no vimos sorpresas en los primeros dos lugares: Sandra Torres se disputará la presidencia con Alejandro Giammattei el próximo 11 de agosto. Sí sorprendió que la candidatura de Roberto Arzú se hundiera en la última recta, que Mulet resultara tercero con buenos números y Thelma Cabrera del partido MLP –instrumento político de Codeca– resultara en la cuarta posición. Nada despreciable tampoco el resultado de Farchi de Viva y Villacorta de WINAQ.

Por otro lado, partidos golpeados por fuertes señalamientos no fueron afectados en elecciones locales. La UCN –con un candidato presidencial detenido por señalamientos de narcotráfico e intento de asesinato– logró un importante resultado. Por lo menos 13 diputados y más de 30 alcaldías en Jutiapa, Jalapa, San Marcos, Suchitepéquez y Huehuetenango (los resultados pueden variar hasta que se oficialicen los resultados). Resultados parecidos para FCN –con el desgaste del actual gobierno– y BIEN en los mismos departamentos.

Seguramente el mejor resultado se lo lleva la UNE. Más de 100 alcaldías y casi un tercio del Congreso, ganó alcaldías y diputaciones en todos los departamentos y distritos. Resalta el ejemplo en Quiché, ese partido ganó 12 de las 21 alcaldías posibles. Parece que la estructura y apoyo de estos partidos a nivel local fueron más importantes para ganar alcaldías y diputaciones que solo un buen candidato presidencial.

Nuestro Congreso siempre ha mantenido una alta rotación en las elecciones, cada cuatro años se cambia buena parte de los congresistas y este año no fue la excepción. Lo que sí varió es quien entró y quien se quedó afuera. Figuras de tanto tiempo como Nineth Montenegro no entraron al Congreso y su partido Encuentro por Guatemala desaparecerá. Nuevos políticos con protagonismo mediático –como Hernández Azmitia y Juan Manuel Giordano– tampoco se reeligieron. Al mismo tiempo nuevas fuerzas toman su lugar: el nuevo partido Semilla logró llevarse 7 curules en el territorio de Encuentro por Guatemala y la UNE arrebató varios espacios a partidos medianos.

Otra sorpresa es que el voto nulo en elecciones presidenciales fue bajo, cerca del cuatro por ciento. Más bien parece que muchos ciudadanos –especialmente del área urbana– expresaron su descontento votando por opciones alternativas o radicales en lugar de votar nulo.

El TSE por su lado ha logrado organizar exitosamente las elecciones a pesar de los usuales incidentes en algunos municipios. Pero en una coyuntura política tan crispada videos de cuestionamientos y denuncias en redes sociales se viralizaron rápidamente sin ser cuestionados. Estos incidentes deben ser investigados y aclarados para disipar desinformación innecesaria.

Errores en la digitación de datos ha sido el problema más grande para el TSE: los resultados de las mesas que aparecen en la página de resultados no siempre coinciden con los de la foto de la par. Tal parece que es un problema del programa que digita los resultados que se enviaron. Afortunadamente los resultados fueron debidamente registrados en las actas de papel y lo que se debe hacer es que la página despliegue de manera correcta los votos. Esto es de suma importancia para declarar ganadores. A partir de mañana se revisarán todas las actas para que los resultados oficiales sean los que se expresaron en cada mesa.

Los resultados del partido VAMOS son positivos, dependiendo la situación. El partido de Giammattei fue el segundo mejor en todo, 35 alcaldías y 16 diputados, representación en casi todos los departamentos y distritos. Esto resulta muy bueno para el partido, pero no necesariamente para un futuro gobierno, especialmente si los números de la oposición son tan altos como los de la UNE. En el Congreso ya se visualiza una gran bancada de la UNE compartiendo espacio con por lo menos 10 bancadas medianas. El partido verde tendría que conseguir pocos votos para pasar leyes, pero el resto de partidos van a necesitar de la UNE o tendrán que pasar por un desgastante proceso de negociación para alcanzar los 80 votos necesarios para aprobar algo.

Esta segunda vuelta se parece a la de 2015, con las importantes diferencias de menos financiamiento y acceso a medios de comunicación limitado.

En este punto estamos relativamente claros de qué pasó, pero no del todo en las razones. ¿Por qué tantos ciudadanos votaron cruzado?, ¿por qué muchos partidos se desempeñan tan bien a nivel local?, ¿hasta qué punto el dinero del crimen organizado permeó los partidos políticos y qué se puede hacer al respecto?, ¿el voto progresista y pentecostal explica por sí solo el crecimiento de Villacorta y Farchi?, ¿cuál es el efecto que tuvo la reforma de 2016 y de la judicialización de las principales candidaturas?

Responder estas y otras tantas preguntas se hace necesario para fortalecer nuestro sistema electoral, reformar de manera sensata nuestra Ley Electoral y sobre todo comprender por qué a pesar de que todo se sintió tan familiar muchas cosas resultaron tan diferentes.