El emprendimiento se basa en la confianza

Por Devadit Barahona

Publicado 10/07/2018

El ser humano depende mucho de la confianza en su actuar. Dicen que el pilar de cualquier tipo de relación está basado en esta característica. Además de ser tan difícil de construir, es tan fácil de destruir con pequeñas acciones.

Recientemente, he tomado el hábito de salir a correr por las noches y me he dado cuenta de un fenómeno particular. En la calle todos vamos con desconfianza. Primero, el hecho de salir a correr sin nada que me puedan robar denota la desconfianza que tengo en la zona. En el camino me he encontrado a gente que lleva el pan de la cena para sus casas y el hecho de que alguien venga corriendo, también les produce desconfianza. Somos unos, la amenaza para el otro.

Los negocios definitivamente no son ajenos a la confianza. Se necesitan por lo menos dos partes que cuenten mutuamente con ella para poder iniciar un clima favorable para arrancar una relación laboral.

Esto se refleja en la existencia del índice de confianza al consumidor, que muestra la confianza que tiene la población en la economía general y además en la economía personal. Finalmente, si no hay confianza, la gente no invierte ni consume.

Recientemente, de parte de la comisión Joven de CACIF, organizamos un evento denominado como “Generando Futuro” en Quetzaltenango. La idea del evento se centró en mostrar contenido acerca de emprendimiento y tecnología. Fue una gran experiencia visualizar diferentes casos de jóvenes que se tienen la confianza suficiente para emprender y están iniciando una corriente muy valiosa de una generación que está buscando generar por cuenta propia, oportunidades para su región.

Se circuló una encuesta entre los asistentes y presentaron respuestas interesantes. Entre los asistentes, que buscaban precisamente información acerca de cómo emprender, el 88 por ciento se encontraba en el rango de edad de 18 a 34 años. Adicionalmente, la mitad se encuentra realizando dos tareas: estudiando y trabajando. También los asistentes visualizaron que el comercio, los servicios y el turismo son las áreas de principal oportunidad para emprender.

Uno de los temas que más llama la atención es que las universidades se encuentran generando esa confianza a los jóvenes para emprender. Casi la mitad de los asistentes del evento se sienten lo suficientemente capaces en cuanto a conocimiento para emprender y saben que esta es la forma de generación de empleo en cualquier lugar.

Definitivamente existen los mismos retos, con dimensiones diferentes, para la región de Occidente, en temas de emprendimiento. Principalmente el tema del apoyo institucional, la infraestructura y el acceso a capital para estos emprendimientos, fueron identificados por los jóvenes asistentes al evento como las áreas de oportunidad para mejorar el clima de emprendimiento.

En días anteriores, se realizó un evento relacionado al emprendimiento en la Ciudad de La Antigua Guatemala. Precisamente ese reto de los emprendedores de acceder a capital fue cubierto entre los ponentes y en las mecánicas del evento. Se mostró por primera vez en Guatemala, un clima de confianza tal, que por tres días inversionistas y emprendedores hablaban en un mismo idioma. Fue realmente enriquecedor visualizar las presentaciones que brindaban los emprendedores que se encontraban en búsqueda de esa oportunidad que llevar a sus proyectos al siguiente nivel.

Es bastante positiva la confianza que se vive en estos días en el emprendimiento. En una sociedad en la que tener desconfianza es la normalidad, nuestro país necesita de ese elemento para poder salir adelante con proyectos innovadores.

CACIF