La familia, el pilar del progreso social

Por Claudia Galán

Publicado 31/12/2017

Con ocasión de las fiestas de fin de año se nos recuerda la importancia de fortalecer los vínculos familiares. Sin embargo, es importante resaltar el papel de la familia como principal institución en nuestra sociedad.

La sociedad actúa en múltiples campos, entre los cuales se puede mencionar el cultural, el político y el económico. En este sentido, es importante recalcar el papel de la familia en estos campos anteriormente mencionados y especialmente en el sistema institucional. Mi cometido hoy será centrarse en la relación de lo económico con la familia, dedicando las siguientes reflexiones a este tema.

Para los economistas el interés por la familia es reciente. Hasta los años 70 la familia era ignorada en el análisis económico así como su aporte.

El interés por estudiar este tema no es otro que una sensación compartida por distintos analistas de que esta institución se encuentra en una profunda transformación que va más en un sentido destructivo que constructivo.

Si partimos de las funciones económicas que cumple hoy la familia se puede mencionar que ante un nuevo esquema de distribución del tiempo laboral, el hogar ha dejado de ser un lugar con una actividad de importancia desde el punto de vista de la producción. Es así como el hombre y en especial la mujer ejerce su principal actividad en el mercado más no en el hogar.

Surge entonces la siguiente cuestionante: ¿Qué función económica importante queda entonces para la familia?

La organización familiar ha cambiado y cuenta con nuevas versiones adaptadas a los cambios culturales e inclusive religiosos, donde los lazos personales son cambiantes y quebradizos. Esto refleja una visión de la familia un tanto más objetiva y simplista a mi punto de vista, que reconoce un costo más elevado para adquirir el compromiso de formar una familia y cumplir con la función primordial de educar y formar con valores.

El verdadero foco de la economía en la familia está en la trascendencia que ésta realiza, al superar la dimensión cuantitativa, educando y procreando de forma integral a los futuros ciudadanos de un país.

La principal función de esta institución es crear y formar personas. Es en la familia donde el hombre nace, se educa, trabaja, se enferma y muere.

Es así como los jefes de familia y formadores de esta vital institución que rige toda sociedad, deben tomar un rol activo que lejos de poner en riesgo esta institución, busquen fomentar los vínculos y edificar su rol en la sociedad.

La relación recíproca entre familia y sociedad advierte que el futuro de la humanidad será lo que sea la familia. En este sentido, los valores que imperen en la sociedad y las actuaciones de los que la componen, incluyendo el Estado en el ejercicio de sus funciones, sean congruentes con los fines propios de la familia, al contribuir con sus logros y no obstaculizarlos.

La familia es la institución que rige nuestra sociedad democrática. Protegerla es resguardar sus valores.

CACIFClaudia Galán