¿Es posible la integración económica en América Latina?

Por Claudia Galán

Publicado 24/11/2017

La economía latinoamericana presenta un importante nivel de concentración económica. Se estima que Brasil y México explican el 62% del PIB regional de los 18 países que integran la región.

Por su parte, Brasil aporta el 40% y México el 22% del PIB regional. En este sentido, vale la pena cuestionarse si es posible la integración ante economías desiguales.

 

Para responder este cuestionamiento, el  Banco Interamericano de Desarrollo (BID), junto al Latinobarómetro, publicaron la reciente semana el estudio “La tecno-integración de América Latina”. 

Este estudio incorpora una base de datos con más de 20 años de vida, y que en el último trienio ha incorporado temáticas focalizadas en comercio e integración, que involucra más de 60 mil entrevistas personales en 18 países de la región.

Entre los hallazgos significativos se observó que Guatemala obtuvo el apoyo mínimo con solamente 63% de personas a favor de la integración regional.

Sin embargo, la mayoría de países latinoamericanos se muestra a favor de la integración económica de su país con el resto de economías (77%), como se observa en la gráfica a continuación. Entre los países con apoyo máximo se observa Uruguay (87%), Argentina (84%), Nicaragua (81%).

Grafica.JPG

 

Posición a favor de la integración económica con la región según país (%)

Fuente: Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Latinobarómetro, noviembre 2017.

 

En la región existen dos bloques importantes que han incentivado la integración regional: el Mercado Común del Sur (Mercosur), la Alianza del Pacífico y otros acuerdos como el Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

De acuerdo al informe, los países del Mercado Común del Sur (Mercosur) son los que más importancia le dan a la integración con un 29% de promedio regional, mientras que el bloque de Centroamérica alcanza el 21%.

 

El informe también destaca que Guatemala es el menos anuente a la globalización para el crecimiento económico con 68%, frente al promedio regional que se ubicó en 78%. Es imperativo que el país cambie la visión y busque consolidar cambios tecnológicos disruptivos capaces de mejorar las oportunidades del país y le permita integrarse para alcanzar mayor desarrollo.

CACIFClaudia Galán